| Foto: Juan José Estrada Serafín |
22 de Enero
Un día de estos voy a desnudarme totalmente a tu mirada. ¿Qué es lo realmente sustancial? No lo sé. Y no me perderé descifrando ese enigma incognoscible. Como ya alguien lo dijo me centraré en rumiar el instante y cuando, sea oportuno, lo eternizaré. Uno debería hacer más caso a los instintos que a la razón. Cada que te presiento, unas ganas irrevocables de arrojarme a tus laberintos me llena, a descubrirme latiendo en tus horizontes.
22 de Febrero
Las cosas no han salido como lo tenía proyectado. El devenir de la realidad es más sucio de lo que mi mente pudo imaginar. El asunto es que mi voluntad no basta. Olvide completamente que en el mundo covergen tantas voluntades como sujetos. Aunque esas voluntades muchas de las veces se suman a una voluntad superior: la religión, la cultura, la tradición, entre otras muchas. Pequeño detalle que pase por alto. Sin embargo, mi voluntad contradice a esas voluntades institucionalizadas que me abaten reiteradamente. Estoy a un paso de la locura y la idea me encanta, lo contraproducente es que termine en un lugar destinado a los locos y con ello repriman al sujeto que soy. De que sirve la capacidad de hacer lo determinado como impensable, sí arrebatan la posibilidad de hacerlo. De una cosa ahora estoy completamente seguro: mientras deje de llover me regocijaré en el sordo sonido que ella provoca y me dispondré a disfrutar de este aromático café que me cuida de caer en los abismo de la nada...